Philip Glass
El arte... Expresión de sensaciones, sentimientos, fantasías, ideas...
lunes, 28 de mayo de 2018
Leonardo da Vinci
Arquitecto, escultor, inventor y
pintor italiano (1452 – 1519)
Etiquetas:
Arquitectura,
Escultura,
Pintura
domingo, 27 de mayo de 2018
Tregua
A un paso de su mente
entre silencios
y oscuras melodías,
encontrará naufragios
de palabras y
lamentos.
Se acallarán las voces
repetidas y con furia,
para anunciar la
tregua
ya acordada
en juramento.
Pausa a la desolación
y la temida ausencia
que invadirá
rincones acallados
con un beso final y en
retirada.
sábado, 26 de mayo de 2018
Trampas
Más de mil
pares de ojos
me miran.
Yo no los
veo,
solo
escucho
el
pestañear incesante
y repetido.
Me están
mirando
y yo, que
siempre
escapo a
las miradas indiscretas,
me escondo
detrás
de mis
propios ojos.
Y como los
cierro
ya no puedo
observar
que hay más
de
mil pares
de ojos
que me
miran.
Una vez más
he logrado
engañar
a todos.
viernes, 25 de mayo de 2018
Mi refugio
Descubrir la verdad
solo al mirarte.
Entender sentidos
cuando hablas.
Calmar temores
en tus brazos.
Esconder las dudas
en tu certeza.
Contemplar la
sencillez
en un beso a tiempo.
Atesorar tu recuerdo
cuando sueño.
Y saber que tu regreso
es el refugio donde el temor ya no viaja… Ha quedado en la orilla perdida de mi
mente.
jueves, 24 de mayo de 2018
Andando
Y el Gran
Hombre abrió
su capa,
majestuoso.
Y
descorrió la luna
que
ensombrecía el día.
Y pudieron
asomar
de tanto
en tanto, milagrosas
profecías
que Él
decía.
Y a Él
venían los poderosos
para
calmar su paz
y conjurar
miserias.
Y a
Él llegaban los moribundos
clamando
tiempo,
robando
esperas.
Y el
Hombre Grande,
espacio en
obra,
siempre en
cadenas,
siempre anunciando,
roba
palabras,
enhebra
inventos,
los va
cayendo,
se van en
manos.
miércoles, 23 de mayo de 2018
Alfredo Hlito
Pintor argentino (1923 – 1993)
martes, 22 de mayo de 2018
Espacio y tiempo…
... O de cómo
hacer para atrapar un espacio ilimitado en un
tiempo infinito.
Tengo tres
segundos
para gritar
un nombre.
Acabo de
perder dos
en
recordarlo.
El que me
queda,
lo ocupo en
olvidarlo.
Ya no me
quedan
tres segundos
sólo tengo el
nombre
pero sin
tiempo.
¿ A qué
retenerlo ?
No podría
siquiera
empezar a
nombrarlo.
Es mejor que
en este
tiempo vacío
me dedique a
escribirlo.
Tal vez en el
espacio
sin momentos,
sea más claro
apresarlo.
lunes, 21 de mayo de 2018
La cogida y la muerte
Federico García Lorca
Escritor español (1898 – 1936)
A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.
El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones de bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en Punto de la tarde.
Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!
La sangre derramada
Federico García Lorca
Escritor español (1898 – 1936)
¡Que no quiero verla!
Dile a la luna que venga,
que no quiero ver la sangre
de Ignacio sobre la arena.
¡Que no quiero verla!
La luna de par en par.
Caballo de nubes quietas,
y la plaza gris del sueño
con sauces en las barreras.
¡Que no quiero verla!
Que mi recuerdo se quema.
¡Avisad a los jazmines
con su blancura pequeña!
¡Que no quiero verla!
La vaca del viejo mundo
pasaba su triste lengua
sobre un hocico de sangres
derramadas en la arena,
y los toros de Guisando,
casi muerte y casi piedra,
mugieron como dos siglos
hartos de pisar la tierra.
No.
¡Que no quiero verla!
Por las gradas sube Ignacio
con toda su muerte a cuestas.
Buscaba el amanecer,
y el amanecer no era.
Busca su perfil seguro,
y el sueño lo desorienta.
Buscaba su hermoso cuerpo
y encontró su sangre abierta.
¡No me digáis que la vea!
No quiero sentir el chorro
cada vez con menos fuerza;
ese chorro que ilumina
los tendidos y se vuelca
sobre la pana y el cuero
de muchedumbre sedienta.
¡Quién me grita que me asome!
¡No me digáis que la vea!
No se cerraron sus ojos
cuando vio los cuernos cerca,
pero las madres terribles
levantaron la cabeza.
Y a través de las ganaderías,
hubo un aire de voces secretas
que gritaban a toros celestes
mayorales de pálida niebla.
No hubo príncipe en Sevilla
que comparársele pueda,
ni espada como su espada
ni corazón tan de veras.
Como un río de leones
su maravillosa fuerza,
y como un torso de mármol
su dibujada prudencia.
Aire de Roma andaluza
le doraba la cabeza
donde su risa era un nardo
de sal y de inteligencia.
¡Qué gran torero en la plaza!
¡Qué buen serrano en la sierra!
¡Qué blando con las espigas!
¡Qué duro con las espuelas!
¡Qué tierno con el rocío!
¡Qué deslumbrante en la feria!
¡Qué tremendo con las últimas
banderillas de tiniebla!
Pero ya duerme sin fin.
Ya los musgos y la hierba
abren con dedos seguros
la flor de su calavera.
Y su sangre ya viene cantando:
cantando por marismas y praderas,
resbalando por cuernos ateridos,
vacilando sin alma por la niebla,
tropezando con miles de pezuñas
como una larga, oscura, triste lengua,
para formar un charco de agonía
junto al Guadalquivir de las estrellas.
¡Oh blanco muro de España!
¡Oh negro toro de pena!
¡Oh sangre dura de Ignacio!
¡Oh ruiseñor de sus venas!
No.
¡Que no quiero verla!
Que no hay cáliz que la contenga,
que no hay golondrinas que se la beban,
no hay escarcha de luz que la enfríe,
no hay canto ni diluvio de azucenas,
no hay cristal que la cubra de plata.
No.
¡¡¡Yo no quiero verla!!!
domingo, 20 de mayo de 2018
Conversaciones privadas II
Una caricia lo golpea
bruscamente
y todo su cuerpo se sacude
inmóvil y tieso;
devuelve la mirada
sutilmente
con esos ojos vacíos y sin
vida.
Anda escapándole a su sombra
que lo sigue adelante,
guiando el rumbo. No sabe
que en la noche es aún
más cierta su presencia.
Y con gritos sordos, casi
mudos
implora a su conciencia
más respeto. No es prudente
ni atinado confesarse
la verdad de lo mentido.
sábado, 19 de mayo de 2018
Conversaciones privadas I
Como al descuido y sin apuro
transita la distancia a pie
y sin resguardos,
asoma a su mirada ingrata y
desafiante
los restos de su andar
vueltos camino.
Deshace entre sus dedos su
cerebro
y con los restos
inventa pensamientos;
solo una o dos ideas
han quedado al descubierto
lo demás, es desperdicio.
Y tras haberse quedado
contemplando las ruinas
de su historia,
negocia el presente:
se declara en retirada.
viernes, 18 de mayo de 2018
¿Por qué no...?
Doy la bienvenida
al espíritu inquieto
que me atormenta
y me sacude;
al recuerdo que construye
mis historias y mis huellas;
al brillo de los ojos
que festejan y saludan
mi llegada;
al sonido de una voz
que vibra en parecida
sintonía;
al frío que entumece
y recorta mis rastros deslucidos;
al repiqueteo insensato
e incesante de las gotas
florecidas en la lluvia;
a la niebla de la noche
cuando todavía es día;
al perfume de una piel
acariciada a la distancia;
a la mano que retiene
con espanto otra mano
que se escapa;
a las huellas que regresan
después de un largo viaje;
a la tormenta que estalla
capturando en un abrazo
los destellos y visiones de la tierra.
¿Por qué no reconsiderar
entonces la posibilidad de morir,
si es poderosa
la urgencia de la vida?
¿Por qué no alucinar
instantes fabricados
en días de dolor y angustiosa
espera?
¿Por qué no dar tregua
al minuto de fracaso
y aventurar placeres
aún en la tristeza
del olvido?
¿De dónde viene entonces
este hincar los dientes
a los trozos esparcidos
de mi vida,
sino por escapar a la
huida final, definitiva?
Y mientras tanto
le doy la bienvenida
y lo celebro
al espíritu inquieto,
al recuerdo que construye,
al brillo de los ojos,
al sonido de una voz,
al frío que entumece,
a las gotas florecidas
de la lluvia,
a la niebla de la noche,
al perfume de una piel,
a la mano que retiene,
a las huellas que regresan,
a la tormenta que estalla,
a mi muerte... en cada instante de vida.
Sentimientos encontrados
La tormenta tiene
miedo de la calma
su paciencia es
infinita, dichosa su hora.
La calma siente piedad
por la tormenta
tanta ira contenida
para terminar en nada.
En el punto justo en
que se encuentran
definen sus agallas,
su fortaleza.
Descargando su brutal
desesperanza
aliviando
frustraciones y temores.
jueves, 17 de mayo de 2018
Cerca del mar
Teje la trama azul
de sus ojos marinos,
susurrando olas
muy lejos de la
orilla.
Atrapa el viento
en su cabello tibio,
mientras el sol juega
escondidas con las
nubes.
Y en la melodía de
húmedos acordes,
su paso se agiganta
eterno, invencible… El
mar…
miércoles, 16 de mayo de 2018
Hachi: A Dog's Tale (2009)
Jan A. P. Kaczmarek
martes, 15 de mayo de 2018
Gratitud
Al calor del fuego
familiar de la cocina,
el afuera se diluye
en hielo amargo.
Compartir el pan
recién horneado,
es gratitud en
manos bendecidas.
No hacen falta
palabras,
el silencio es oración
y ruego cotidiano
en cada hogar
amanecido.
Desafíos
Amanece en la paz
reconstruida
desafiando cruces y
pasiones.
Hay tanta palabra
oculta y negada
que el grito será
abismal y sin retorno.
lunes, 14 de mayo de 2018
Time after time
Música de jazz
una voz y la trompeta.
Los acordes de un
piano.
Melodía al atardecer
envuelve el aire y
flota la magia.
Time after time
I tell myself that I'm
so lucky to be loving
you
so lucky to be
the one you run to see
in the evening when
the day is through
I only know what I
know
the passing years will
show
you've kept my love so
young, so new
And time after time
You'll hear me say
that I'm
so lucky to be loving
you.
I only know what I
know
the passing years will
show
you've kept my love so
young, so new
And time after time
You'll hear me say
that I'm
so lucky to be loving
you.
Chet
Baker
domingo, 13 de mayo de 2018
Belleza
Aromas de verano
colores dulces
tibieza de tierra
canto florecido.
Sensaciones atrapadas
en una flor.
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