domingo, 24 de marzo de 2019

Ahora nada







El motor del auto detenido.
Una puerta que se cierra,
otra abierta que espera.
Gatos devorando a gritos
impiadosos,
el silencio y mi sueño.
Voces, enojos, miradas,
relámpagos de furia,
suavidad que acaricia.
Pasos que se acercan:
de alivio.
Pasos que se acallan:
de abandono y miedo.

Y en la ausencia infinita
de presencias mutiladas
sostengo la mirada cegada,
recóndita.

Y ahora no hay más luz:
te la has tragado,
inefable devorador
de cuerpos.
Y ahora no hay más prisa:
has descubierto el
instante detenido.

Ahora, sí. Ahora… nada.