Alexandre Desplat
El arte... Expresión de sensaciones, sentimientos, fantasías, ideas...
sábado, 3 de marzo de 2018
The Painted Veil (2006)
Gladiator (2000)
Hans Zimmer - Lisa Gerrard
Sensaciones
En su cabello
anidando estrellas
anunciando fantasías
apartando dolores,
le ha nacido una flor.
Y entonces siente
colores que la
envuelven
perfumes que la
inundan
un instante de vida
que brota por su
cuerpo.
Placer que echa raíces
por sus manos
que encienden calor
y un suave canto
que arrulla su sueño.
Final de tiempo
Apasionada, con voraz premura
alisa su cabello desteñido
promete por última vez, ternura
soporta su cerebro enmohecido.
Lejos está ya de tanta locura
busca entre mil un rostro parecido
presiente, intuye, grita, augura
tiempos finales, grises, conocidos.
Solo por esta vez, invoca al viento
solo por esta vez, repite sueños
ignora si alguna vez lo maldecía.
-Olvida pronto que es lo que siento
de tu historia, tu suerte, eres el dueño.
Volveré a verte, no dudes, algún día-
Decisión tomada
Poema noveno
de una sinfonía inconclusa
de palabras muertas.
Decimosexta vez
de intentos fallidos
y de ideas frustradas.
Primera oportunidad
que vuelvo a pensar
lo que por enésima vez
ya me dije:
esto no va más.
viernes, 2 de marzo de 2018
Pensamientos XVII
“Mediante el trabajo ha sido como la
mujer ha podido franquear la distancia que la separa del hombre. El trabajo es
lo único que puede garantizarle una libertad completa.”
Simone de Beauvoir
Pensamientos XVI
“Hay hombres que luchan un día y son
buenos.
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años, y son
muy buenos.
Pero los hay que luchan toda la vida: esos son
los imprescindibles.”
Bertolt Brecht
Atardeceres
Cuando la tarde se hace bruma
en los colores repentinos del sol,
el viento acaricia la promesa
de escuchar tu mensaje y tu voz.
Claridad en la brisa que acompaña
caminatas que vuelven tras tus pasos
recordando el sendero prometido
y las huellas que has dejado atrás.
Es tan suave, tan fuerte, casi eterno
el aroma del paisaje que en tus ojos
se hace canto que anuncia atardeceres
entibiando el momento y esta paz.
Música y letra
Música
atrapando el aire.
Su melodía
embriaga
la luz
y su reflejo.
Canción
pasajera
en el sonido
de acordes
eternos.
Ritmo tramposo
oculta verdades
repitiendo
versos ilusorios.
De tanto en tanto…
En la callada soledad
que me rodea,
suaves sonidos
vienen a mi encuentro.
Son conocidos, familiares,
de otro tiempo.
Me rescatan del silencio
y me protegen.
Cuentan historias,
evocan rostros,
susurran melodías
ya olvidadas.
Y en esa quietud
casi añorada,
recorro instantes
lugares, pensamientos.
Agradezco entonces
el fugaz momento,
que tanta placidez
trajo a mi mente.
Tal vez, de tanto en tanto
me reconforte pensar
que aun silente
mi alma, no está sola.
Vivencias
La mañana se esconde
para dejarnos brillar.
Cómplice de encuentros
deseados, ocultos.
Se apagará el sol
nos dejará su tibieza.
Y en el calor anhelado
el invierno será
estío.
lunes, 26 de febrero de 2018
Friedrich Nietzsche... V/V
¿Es tan sabio, tan inteligente, tan buen escritor... O qué?
Cómo puede llegar
el error a ese punto, no como individuos, no como pueblos, sino como humanidad!
Cómo se ha podido
aceptar el concepto de Dios, si es la antítesis de la vida!
Cómo se ha tenido
por cierta la idea del más allá,
inventada para desvalorizar el único mundo que existe!
Cómo se ha hecho
verdadero el concepto de alma inmortal, sólo creado para despreciar el cuerpo,
para hacerlo enfermar!
Cómo ha podido ocupar
el lugar de la salud, la idea de la salvación del alma!
"Yo - nos
dice él - , dejo oír en mi voz una profunda esperanza. Yo prometo una edad
trágica, el arte supremo en el decir sí a la vida. La tragedia volverá a nacer
cuando la humanidad tenga detrás de sí la conciencia de las guerras más duras,
pero más necesarias, sin sufrir por ello".
Éste es él.
Un hombre que así
habla.
Un hombre en el
que la vida y la muerte se hacen instante.
Un hombre que ha
visto más, ha querido más, ha podido más.
Un hombre a 6000
pies, más allá del hombre y del tiempo...
Él, Friedrich
Nietzsche.
Friedrich Nietzsche… IV/V
… ¿Es tan sabio, tan inteligente, tan buen escritor... O qué?
Él da la
respuesta, la auténtica respuesta a la pregunta: cómo se llega a ser lo que se
es.
El llegar a ser lo
que se es, presupone no conjeturar, no prever, no presentir lo que se es. Por
más que la tarea, que el destino de la tarea supere en mucho la medida
ordinaria, no existe mayor peligro que el enfrentarse cara a cara con esa
tarea.
Él sostiene que
desde este punto de vista, tienen sentido e incluso valor los desaciertos de la
vida, los momentáneos caminos secundarios y errados, que tal vez aparten de la
tarea misma.
No ha barruntado
siquiera lo que en él crece, y así todas sus fuerzas aparecieron súbitas,
maduras, en su perfección última. Él es la antítesis de una naturaleza heroica.
"Querer" algo, "aspirar" a algo, "proponerse" una
finalidad, un "deseo", nada de esto entra en su experiencia. No
existe en él el menor deseo de que algo se vuelva distinto de lo que es; él
mismo no quiere volverse una cosa distinta. Así ha vivido siempre.
Él es también un
destino. Él ha venido a transvalorizar todos los valores. Él ha descubierto la
verdad. Él ha olido la mentira como mentira. Él contradice como jamás se ha
hecho; pero a pesar de eso es la antítesis de un espíritu que dice que no.
Él es un alegre
mensajero como no ha habido otro; pero también es un hombre de la fatalidad
pues cuando la verdad entable lucha con la mentira de milenios, habrá guerras
como jamás las ha habido en la tierra.
Él ha sido el
primero en advertir que la auténtica rueda que hace moverse a las cosas es la
lucha entre el bien y el mal.
Él se proclama
inmoralista, pues niega un tipo de hombre considerado hasta ahora como supremo:
los buenos, los benévolos, los benéficos. Y por otro lado niega una especie de
moral de decadencia, la moral cristiana. En realidad, la primera negación es la consecuencia de la
segunda.
Pero también en
otro sentido diferente, ha escogido para sí la palabra inmoralista como
distintivo. Lo que lo separa, lo que lo aparta del resto de la humanidad es el
haber descubierto la moral cristiana.
La ceguera
respecto al cristianismo es el crimen contra la vida. El cristianismo - dice -
ha sido hasta el presente el "ser moral" y en cuanto "ser
moral" ha sido más absurdo, más mendaz, más vano, más ligero, más
perjudicial a sí mismo, que cuanto podría haber soñado el más grande
despreciador de la humanidad. Se ha considerado la antinaturaleza misma como
moral, recibiendo los máximos honores. Se la ha considerado como ley, como
imperativo categórico.
Y él ha gritado
con espanto.
Friedrich Nietzsche… III/V
… ¿Es tan sabio, tan inteligente, tan buen escritor... O qué?
Es por esto mismo
que él precisamente comprendió el socratismo: reconoció a Sócrates como instrumento
de la disolución griega, al oponer racionalidad contra instintos. Mientras que
en todos los hombres el instinto, en lo que se refiere a la génesis de la
productividad, es justamente la fuerza poderosa, positiva, creadora y la razón
consciente una función crítica, desalentadora, en Sócrates el instinto se
revela como crítico y la razón es creadora.
Y frente a esto,
se declara discípulo de Dionisio. Él ha comprendido el fenómeno dionisíaco: la
afirmación de la vida hasta en sus problemas más arduos. La voluntad de vivir
regocijándose en el sacrificio de nuestros tipos más elevados. A esto él ha
llamado el fenómeno dionisíaco. Y ha creído hallar en esto, el hilo conductor
que conduce al poeta griego. Ser uno mismo por encima del miedo y de la compasión;
es la eterna alegría del venir a ser, esa alegría que lleva en sí el júbilo del
aniquilamiento.
Nietzsche es un
innovador de primer rango en la historia del conocimiento. Él es el primero en
ver la auténtica antítesis: el instinto degenerativo que se vuelve contra la
vida, con subterránea avidez, y una fórmula de la afirmación suprema, nacida de
la abundancia, de la sobreabundancia. Un decir sí, sin reservas aún al
sufrimiento, aún a la culpa misma, aún a todo lo problemático y extraño de la
existencia.
Él es un filósofo,
un filósofo belicoso - dice - que reta a duelo a los problemas. Y sostiene que
la tarea no consiste en dominar resistencias en general, sino en dominar
aquellas frente a las cuales hay que recurrir a toda la fuerza propia, a toda
la agilidad y maestría propias en el manejo de las armas, en dominar
adversarios iguales a nosotros. Igualdad con el enemigo, primer supuesto de un
duelo honesto. Cuando lo que se siente es desprecio, no se puede hacer guerra;
cuando lo que se hace es mandar, contemplar algo por debajo de sí, no hay que
hacerla.
Él ha encontrado
en la soledad el verdadero estado de curación, el retorno a sí mismo, la
posibilidad de respirar un aire libre, ligero, juguetón. Es por esto un
solitario, o un ermitaño que no soporta la presencia de los demás, y que
sostiene que su humanitarismo no consiste en participar del sentimiento de cómo
es el hombre, sino en soportar el que él participe de ese sentimiento. Su
humanitarismo, sostiene, es una permanente victoria sobre él mismo.
Por qué él se
considera tan inteligente? Pues porque nunca se ha puesto a reflexionar en
problemas que realmente no lo fueran. Es demasiado curioso, demasiado
problemático, demasiado altanero como para aceptar respuestas burdas:
"Dios", "inmortalidad del alma", "redención",
"más allá", son para él respuestas burdas, una indelicadeza para los
pensadores, una burda prohibición. No debemos pensar. Es por eso que en él, el
ateísmo no es un resultado; se da por supuesto, instintivamente.
Por eso es el
momento de cambiar las cosas aprendidas - nos dice -; lo que la humanidad ha tomado en serio hasta
este momento, no son realidades; en rigor, son mentiras nacidas de los
instintos malos de naturalezas enfermas, de naturalezas nocivas en el sentido
más hondo. Los conceptos de Dios, alma, virtud, pecado, más allá, verdad, vida
eterna, son absolutas mentiras. Todas las cuestiones de política, del orden
social, de la educación, han sido hasta ahora falseadas íntegramente por el
hecho de haber considerado hombres grandes a los hombres más nocivos, por el
hecho de haber aprendido a despreciar las cosas pequeñas, los asuntos
fundamentales de la vida misma.
Él quiso ser la
antítesis de ellos.
Friedrich Nietzsche… II/V
… ¿Es tan sabio, tan inteligente, tan buen escritor... O qué?
Él nos dice que no
es un monstruo de moral. Es, incluso, una naturaleza antitética de esa especie
de hombre venerada hasta ahora como virtuosa.
Preferiría ser un
sátiro, incluso un bufón, antes que un santo. La última cosa que él pretendería
sería la de mejorar la humanidad. Él no ha venido a establecer nuevos ídolos.
Derribar ideales forma parte de su oficio.
Cuando escribe -
dice - no habla en él un profeta, uno de esos espantosos híbridos de enfermedad
y de voluntad de poder denominados fundadores de religiones. No habla un
fanático, no predica, no se exige fe. No
hay nada en él de fundador de una religión; no quiere creyentes, se considera
demasiado maligno para creer en él mismo.
Él ha entendido y
vivido la filosofía como la búsqueda de todo lo problemático y extraño en el
existir, de todo lo proscripto hasta ahora por la moral.
Él se ha
descubierto a sí mismo como experto en decadencia, se ha sentido descender
hasta lo más profundo. En la enfermedad, en la crueldad y la tortura que
significa el dolor, en la falta de vitalidad. Pero se ha descubierto como la
antítesis de un decadente. Ha descendido al abismo más profundo y ha vivenciado
los valores más sanos y auténticos; ha podido elevarse hacia la plenitud y la
vida más rica.
Sintió lo que
realmente necesitaba y se puso en sus manos. Era necesario estar sano en el
fondo, querer vivir, vivir más. Saborear cada cosa buena, aún las más pequeñas.
Frente a la
enfermedad, a la decadencia, opuso una enérgica voluntad de vida e hizo de esto
su filosofía. ¡Qué antítesis más profunda con el juicio que los sabios tenían
sobre la vida!
Él observó en
Sócrates y Platón, síntomas de decadencia. Los consideró como instrumentos de
la descomposición griega, como seudogriegos y antigriegos.
Y al verlo así, él
se erige en la antítesis. Todo el pensamiento de Sócrates fue un error, toda la
moral de perfeccionamiento, aún la moral cristiana ha sido un error. Buscar la
luz más viva, la razón a toda costa, la vida clara, fría, prudente, consciente,
despojada de instintos y en lucha con ellos no fue más que una enfermedad y en
manera alguna, un regreso a la virtud, a la dicha. ¿No es acaso la lucha contra
los instintos la fórmula de la decadencia? Felicidad e instintos son idénticos
en la vida ascendente.
¿Qué es lo que
ocurre cuando todo se ha declarado en anarquía, cuando los instintos quieren erigirse
en tiranos? Pues hay que inventar un contratirano que los venza. ¿Y qué es lo
que hizo Sócrates? Erigir a la razón en tirano. Y cuando en corto tiempo surja
otra cosa que nos tiranice, aparece la razón como libertadora. En este punto ni
Sócrates ni sus seguidores están en libertad de ser o no racionales. Les fue
forzoso serlo, fue su último remedio.
Friedrich Nietzsche… I/V
… ¿Es tan sabio, tan inteligente, tan
buen escritor... O qué?
No es fácil la
tarea.
Descubrir quién es
alguien a través de sus libros, no es tarea fácil. Él mismo lo dijo: "una
cosa soy yo, otra cosa son mis escritos"
Y el trabajo
resulta aún más difícil cuando para poder interpretarlo es necesario,
imprescindible, tener buenos oídos. Y generalmente se carece de buenos oídos
para escuchar aquello a lo cual no se tiene acceso por la vivencia.
No es una tarea
fácil, pero apasiona, hace más libre la mente, reconforta el espíritu...
Todo el tiempo
Nietzsche nos dice lo que es... y lo que no es...
Él no es un
monstruo de moral, un santo, un profeta, un creador de ídolos, un redentor de
la humanidad, un idealista, un fanático, un predicador...
Él es sabio,
inteligente, buen escritor, psicólogo, un solitario, experto en decadencia, su
antítesis, discípulo de Dionisio, un seductor, filósofo bélico, derribador de
ídolos, un espíritu libre, un destino, inmoralista, el Anticristo, un
transvalorizador de todos los valores...
¿Podremos ser
nosotros lectores perfectos, monstruos de valor y curiosidad, cosas dúctiles,
astutas, cautas; aventureros y descubridores natos para descifrar a través de
sus palabras quién es él?
sábado, 24 de febrero de 2018
Cinema Paradiso (1988)
Ennio Morricone
Taxi Driver (1976)
Bernard Herrmann
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