jueves, 5 de julio de 2018

Designio





Una idea crece entre otras ya pensadas.
Su fuerza y tenacidad la hace poderosa.
Se aleja de las demás…  Invencible.
Cumple su designio… Se hace verdad.





miércoles, 4 de julio de 2018

Sui Generis I






Dúo argentino de rock formado por Charly García y Nito Mestre



Fabricante de mentiras  








Lunes otra vez  









Rasguña las piedras  








Canción para mi muerte  









Instituciones








martes, 3 de julio de 2018

Sui Generis





Dúo argentino de rock formado por Charly García y Nito Mestre





Necesito







Aprendizaje








Confesiones de invierno   








Cuando ya me empiece a quedar solo  








Quizás porqué  








lunes, 2 de julio de 2018

Volverlo a ver





Gabriela Mistral 3   
Escritora chilena  (1889 – 1957)



¿Y nunca, nunca más, ni en noches llenas
de temblor de astros, ni en las alboradas
vírgenes, ni en las tardes inmoladas?

¿Al margen de ningún sendero pálido,
que ciñe el campo, al margen de ninguna
fontana trémula, blanca de luna?

¿Bajo las trenzaduras de la selva,
donde llamándolo me ha anochecido,
ni en la gruta que vuelve mi alarido?

¡Oh, no! ¡Volverlo a ver, no importa dónde,
en remansos de cielo o en vórtice hervidor,
bajo unas lunas plácidas o en un cárdeno horror!

¡Y ser con él todas las primaveras
y los inviernos, en un angustiado
nudo, en torno a su cuello ensangrentado!





domingo, 1 de julio de 2018

Orillas de tu vientre...





Miguel Hernández 
Escritor español  (1910 – 1942)





¿Qué exaltaré en la tierra que no sea algo tuyo?
A mi lecho de ausente me echo como a una cruz
de solitarias lunas del deseo, y exalto
la orilla de tu vientre.

Clavellina del valle que provocan tus piernas.
Granada que ha rasgado de plenitud su boca.
Trémula zarzamora suavemente dentada
donde vivo arrojado.

Arrojado y fugaz como el pez generoso,
ansioso de que el agua, la lenta acción del agua
lo devaste: sepulte su decisión eléctrica
de fértiles relámpagos.

Aún me estremece el choque primero de los dos;
cuando hicimos pedazos la luna a dentelladas,
impulsamos las sábanas a un abril de amapolas,
nos inspiraba el mar.

Soto que atrae, umbría de vello casi en llamas,
dentellada tenaz que siento en lo más hondo,
vertiginoso abismo que me recoge, loco
de la lúcida muerte.

Túnel por el que a ciegas me aferro a tus entrañas.
Recóndito lucero tras una madreselva
hacia donde la espuma se agolpa, arrebatada
del íntimo destino.

En ti tiene el oasis su más ansiado huerto:
el clavel y el jazmín se entrelazan, se ahogan.
De ti son tantos siglos de muerte, de locura
como te han sucedido.

Corazón de la tierra, centro del universo,
todo se atorbellina, con afán de satélite
en torno a ti, pupila del sol que te entreabres
en la flor del manzano.

Ventana que da al mar, a una diáfana muerte
cada vez más profunda, más azul y anchurosa.
Su hálito de infinito propaga los espacios
entre tú y yo y el fuego.

Trágame, leve hoyo donde avanzo y me entierro.
La losa que me cubra sea tu vientre leve,
la madera tu carne, la bóveda tu ombligo,
la eternidad la orilla.

En ti me precipito como en la inmensidad
de un mediodía claro de sangre submarina,
mientras el delirante hoyo se hunde en el mar,
y el clamor se hace hombre.

Por ti logro en tu centro la libertad del astro.
En ti nos acoplamos como dos eslabones,
tú poseedora y yo. Y así somos cadena:
mortalmente abrazados.





sábado, 30 de junio de 2018

jueves, 28 de junio de 2018

Cambio de escena





Una oportunidad,
el momento indicado,
ese lugar especial…

Desbaratar el destino,
volver el tiempo atrás,
anticipar la escena…

Arrasar el miedo,
descubrir las posibilidades,
no dar nada por seguro…

Confiar en la entrega,
sentir la pasión en los huesos,
brindar el alma… Hasta perderla.




miércoles, 27 de junio de 2018

Un lugar en el mundo





Nunca encontró su lugar en el mundo. Vagaba sin rumbo buscando ese rincón que fuera suyo.

Recorrió mares, montañas, campos, bosques…

Las ciudades le eran indiferentes. Todas iguales, todas anónimas. Líneas rectas o curvas, sus calles…

Año tras año, envejeciendo como el tiempo, ansiaba detener la marcha para descansar y cosechar lo que creyó que había sembrado. Retazos de su existencia como caminos, iba dejando atrás.

Jamás descubrió que el viaje por la vida había sido su refugio, su ancla, su destino…