sábado, 24 de febrero de 2018

Cinema Paradiso (1988)


Ennio Morricone



Taxi Driver (1976)


Bernard Herrmann



Crash (2004)


Mark Isham



Pensamiento XV



“Cuando algo debe decirse, no dudes en hacerlo.

Si tienes dudas, piensa antes de hablar.

Si debes pensarlo demasiado, espera.

Si en la espera, crees que es mejor callarse, el silencio es buen consejero.

Pero si el silencio te resulta insoportable, debes decir, hablar, gritar lo que crees con plena convicción, que debe ser dicho.

Las consecuencias... de todos modos... llegarán.

Pero sin arrepentimientos.”

Claudia V.

viernes, 23 de febrero de 2018

Escrito en el aire


Espejos de mar
brillando en la claridad
de días sin nubes.

Ráfagas de viento
anunciando verdades
tras la lluvia cristalina.

Árboles de sueños
enredando su cabello
recostado en la tierra.

Amores de nostalgia
susurrando melodías
de versos en silencio.

Cada día


En tan solo un minuto
recorreré la ternura
extendida en tus brazos.
Serán horas preciosas
que a la luz de tus ojos
harán brillar la noche.
Y en el segundo exacto
podremos sentir milagros
que amanecen cada día.

Punto de partida


Desandar caminos
agradecer lluvias
acompañar soledades
encontrar momentos
buscar ilusiones
descansar eternidades
atravesar lamentos…

Llegar, por fin, al remanso.

lunes, 19 de febrero de 2018

Besos de noche


Besos esperados
recorriendo la brisa
que nos cubre.
Desafiando al cielo
majestuoso
en estrellas perpetuas.
Bastará solo un momento
para que el sol
nos interrumpa.
Esos besos deseados
aguardarán pacientes
otra noche encendida.


Fotografía: Brassaï (Gyula Halász)

En cuerpo y alma


Miradas que dicen
selladas palabras.

Ojos que gritan
silencios imposibles.

Manos que hablan
caricias esperadas.

Cuerpos que celebran
pactos prometidos.

Mentes que deliran
sueños olvidados.

Placeres


Acaricio el viento
que recorre mi paisaje
en tenues luces
que me envuelven.

Distraigo el momento
entre miradas y espejos
que brillan al sol
y me deleitan.

Regreso al viejo río
donde el agua es clara
y generosa,
me alivia el paso y me sonríe.



En las sombras


Encuentro de almas
silencio acariciado
plácida mañana
rincón de atardeceres.

En la espera renovada
se vislumbra la sombra
que anuncia la presencia
de los cuerpos amantes.



Desencuentro



Un día
cualquiera
estarás
aquí
esperando
respuestas
que
no
tendrás.
El tiempo
ha
hecho
lo suyo,
implacable.

Todo vuelve…
Pero yo, no.


Redención


Fragancia que recorre el cuerpo
alivia el cansancio
prolonga el deseo.
Esa piel, la que me cubre
y alcanza mi perfil
adormecido y fugaz.
Ese sueño que regresa
protege, aligera mis pies
y me redime.



Fotografía: Bill Brandt



Horizonte



Caminando por la playa
descubres ese horizonte
que es futuro.

Te adentras en el mar
que sacude tu inmensidad
y la hace pequeña.
Contemplas el sol
que te deslumbra y aquieta
surcando viejas heridas
de sal y pesadumbres.
Sientes la arena tibia
en tus pies ya desgastados
y alivia rencores olvidados
que no perdonas.

Es un viaje interior
por un paisaje extraño
que de tanto en tanto
lo sientes tan cercano
tan en las entrañas
que te invita a llorar
con lágrimas de mar
sombras de nubes
silencios de viento.

Y entonces es tiempo
de volver a mirar
ese horizonte que te llama.

Efímero



Esa calma que anuncia
la tormenta
es solo un momento de vigilia.
Atesora paisajes
recorre senderos
alimenta esperanzas.
Y luego, se va.


domingo, 18 de febrero de 2018

Babel (2006)


Gustavo Santaolalla



Out of Africa (1985)







John Barry























Philadelphia (1994)



The Mission (1986)


Ennio Morricone



Ya es tarde



Boca llena de signos de preguntas
como garfios de pirata
que se enganchan
en los dientes
y no salen.

Entonces no pregunto.

Sostengo uno de los ganchos
para acariciar
suavemente mi espalda
en un rito repetido
y ancestral.
Qué placer!

En fin, que no pregunto.

Ahora necesito
dos.
Y entonces puedo trepar
al viejo árbol.
Desde allí,
espero la llegada del tren
que se anuncia a la distancia
no bien el viento se ha detenido.
Salto al tercer vagón.
Y me voy.

Por lo tanto no pregunto.

Me entretengo al tiempo
en enhebrar preguntas
perdón, quiero decir signos
y armo una cadena
resistente y bien cerrada.

Pero, ¿con qué pregunto?

Por fin decido ordenar las cosas.
Acomodo los signos y palabras,
en sucesión lógica y precisa.
Atempero la voz, emito sonidos.
Ya estoy lista.
Te doy mi pregunta.

Y entonces ya te has ido.