miércoles, 9 de mayo de 2018

martes, 8 de mayo de 2018

Paisaje urbano




Desolación de ciudades
atrapadas y sin norte.

Espanto y locura
recorren calles adormecidas.

Paisaje de miserias
sórdidas y humanas.

Callejones olvidados
sin techo bajo la lluvia.

A piedra y oscuridad
se repiten las historias.

Trama anticipada
de finales anunciados.





Fotografía: Juan Di Sandro






lunes, 7 de mayo de 2018

El puente




En aquel puente
las palabras
se hicieron besos
y promesas.

La niebla
envolvía el deseo
y el silencio
se tornó en caricias.

El reflejo del agua
descubría la sombra
de la pasión
hecha bruma.

Fue una noche en aquel puente…




Fotografía: Henri Cartier-Bresson




domingo, 6 de mayo de 2018

Memoria del tiempo




Caminos de palabras
recorridos en silencio.
Un presagio cumplido
y olvidado.

Trozos de tiempo
en soledad, perdidos.
La memoria siempre
imprudente y sagaz.




viernes, 4 de mayo de 2018

Tesoros





 Un paseo por la vida
para encontrar tesoros.

De esos que se esconden
para guardar su recuerdo.

Una voz, algún abrazo
la inquietud de la espera.

Una mirada que entiende,
una palabra que alienta.

Aromas de una noche,
caricias de amanecer.

Una tristeza perdida,
alegrías por estar.

Una mano que ofrece,
un pensamiento que dar.

Todo guardado en un cofre
que el alma le hace lugar.





jueves, 3 de mayo de 2018

Espejismos




El reflejo en la pared
desarmando
tu presencia adormecida.

Un cuadro colgado
que mira tu sombra
y la diluye.

Incertidumbres ocultas.




miércoles, 2 de mayo de 2018

Ensoñación





Cadencia de cuerpos.
Movimientos ilusorios.
Lugares inhóspitos.
Entramado de piel y luz.
Abismos que delatan la fragilidad de su ser.
Estela de imágenes nocturnas que regresan puntuales a la mente.




lunes, 30 de abril de 2018

Postales




Amanecer de paisajes.
Un bosque, montañas, el mar.
La belleza impresa en papel.












Luz de luna





Luces guiando el camino
en la noche desvelada.
Sensaciones conocidas
que guían el sendero.
Un paseo por el tiempo
cuando la luna acompaña.







domingo, 29 de abril de 2018

La vieja biblioteca





Era tiempo de ordenar su cuarto. Siempre lo postergaba. Falta de tiempo, cansancio, otra cosa más interesante para hacer.

Tomó coraje y empezó por la vieja biblioteca. Sacar los libros, acomodarlos, limpiar el polvo que se había acumulado. Tenía un cariño muy especial por sus libros. La habían acompañado a lo largo de su vida. Había disfrutado los relatos, los personajes, todo ese mundo maravilloso lleno de fantasía. Recordaba cuándo y dónde los había comprado. Cuáles eran un regalo.

¡Pero qué abandonados los tenía!

Por eso no se sorprendió, cuando al abrirlos para releer, encontró solo páginas en blanco.

Los libros estaban… Las historias, ya no.




viernes, 27 de abril de 2018

Sin equipaje




Pasear la soledad
y tomarla de la mano.
Aferrada a nada
más liviano el viaje.




Instrucciones




Respirar profundo.
Escuchar cada sonido.
Observar los detalles.
Entender la oscuridad.
Descubrir el día.





jueves, 26 de abril de 2018

Nanas de la cebolla



Miguel Hernández  
Escritor español  (1910 – 1942)




La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre su cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma, al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pones alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
y el niño como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño;
nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!


Al octavo mes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.






Atahualpa Yupanqui




Cantautor argentino (1908 – 1992)



El arriero








Los hermanos





Le tengo rabia al silencio






Guitarra Dímelo Tú