viernes, 16 de marzo de 2018

Imposibles



Imaginar lo que no fue
recordando lo vivido.

Añorar tiempos perdidos
esperar lo ya negado.

Entre tantas palabras
surge un verso dividido.

Lo que es, lo sucedido
lo que en sueños
ya es olvido.



jueves, 15 de marzo de 2018

Ya no…




Mira por la ventana entreabierta
la inmensidad y la certeza.
Nada de lo que ve es familiar
le han cambiado el paisaje.

Impotencia y frustración cruzan
la calle. Y no se alejan.
Han echado anclas para quedarse
y pintar de gris ese horizonte.

Sabe que aunque el viento
intente despejar caminos
arrasando las penas y dolores
la tierra en la que vive, ya no será.



martes, 13 de marzo de 2018

Ilusiones



Cerrar los ojos
ver la sombra
de una idea
oculta
en la mirada.

Destejer
la trama vacía
de sutiles
hilos de luz
fosforescente.

Atrapar con la voz
una sonrisa
abierta y libre
que murmura
solo pensamientos.

Escapar
no ver atrás
esas figuras etéreas
que anunciaban
a gritos, su presencia.



Soñar



Pronto los sueños me harán revivir el día. Y en la tranquilidad de ese mundo secreto, que hasta yo desconozco, disfrutaré esos pequeños detalles que le dan sentido a la vigilia.

Por la mañana, cuando todo vuelva a su rutina cotidiana, pequeños trozos de ese viaje nocturno regresarán haciendo que cada noche sea una aventura atrapante, que cada noche sea distinta.

Y que todo es posible...



lunes, 12 de marzo de 2018

El beso





Fotografía: Robert Doisneau


Una espera eterna



Tengo la certeza casi inevitable
que entre tanto rumiar mi desolación y mi tristeza,
algo va a suceder.

Un presagio casi póstumo, irreverente, trágico
que señala huellas de un andar acompasado y virtual
como la voz y la palabra que me cubren.

¿Sabrá mi compañero de ruta
la descomunal revolución
que ha provocado
en la rutina oxidada
y errante de mis días?

Yo sé que soy apenas
un alto en el camino
un disfrute para su ego
reconfortado.

Él es el quiebre ¿incondicional?
de un pasar aburrido
indiferente, ajeno
que antecede al definitivo momento del final.

 


domingo, 11 de marzo de 2018

Mi ciudad - San Telmo


San Telmo







Mi ciudad - Puerto Madero


Puerto Madero








A flor de piel



Mi deseo a flor de piel.
Pero solo es lamento de un
grito atenuado por la espera
de su voz entre tanto silencio.

Y quiero saber cuál es el destino
que el azar
me tiene asignado.
¿Seguir vagando hasta el infinito?
¿O amarrarme a su llamada
cálida, segura, tranquila
a su pensar que escribe
palabras de deseo, placer, pasión?

El necio asiente.
El prudente espera.
El inquieto corre.
El cobarde huye.

Yo asiento, espero, corro, huyo.

Un quejido entrecortado se escucha entre los lamentos inconmensurables de mi tristeza.
Su voz.

Sólo tengo ese grito para aferrarme antes de dar el Gran Salto Final
hacia el Vacío Eterno de la Estupidez Humana: La Mentira

Y mientras sostengo mi mano en alto para no morir,
una palabra – la suya – me dice que lo llame.
Y yo en obediencia tal, asiento,
y espero antes de correr en mi huida final.



Imágenes cambiadas



Siento temor y espanto de no verte
gritar tu nombre, esconder tus sobras
en fin, que no soy quién ni el que te nombra
soy simplemente el emisario de tu muerte.

Y por estar así, echado todo a suerte
es que me voy cansado y no te asombra
la luz dibuja tu perfil en sombra
mientras te vas, ella de pie, inerte.

Y a qué buscar distancias a lo lejos,
y a qué pensar que el tiempo es tu tirano
si solo vacío y rencor hay en tus manos

si cuando escucho tu voz es mi sonido.
Y lo peor, lo oculto, lo temido:
que cuando veo tu rostro es mi espejo.



sábado, 10 de marzo de 2018

Mi ciudad - Bares de Buenos Aires


Bares de Buenos Aires





Bar Dorrego -  Fotografía: Consuelo de Arco





Bar Porteño - Fotografía: José Graiño


Soledad de noche





Atrapado en el tiempo







Fotografía: ChronosFeR


Luz entre las sombras





Fotografía: ChronosFeR


Mi ciudad - Café Tortoni en Avenida de Mayo


Café Tortoni - Avenida de Mayo







Un homme et une femme (1966)



Francis Lai









En lo profundo



No es frío, no es soledad, no es desamparo
son unas terribles ganas de nadar
en lo profundo de tu mente,
y buscar allí esas respuestas
que tu boca ha sellado para siempre.

Tal vez encuentre lo que busco:
una idea cierta y acabada
de cuál es tu mundo, cuál tu infierno
y el porqué de tu silencio aprisionado.

¿Es posible asesinar sólo al pensarlo
tu irremediable soledad hecha de ausencias?
¿Es posible que el cuerpo te abandone
cuando tu mente cabalga a la distancia?

Y siempre igual, siempre te callas
y ni aun equivocando intentos
me das una certeza, una verdad
una palabra, al menos.

No te preocupes:
no es frío, no es soledad, no es desamparo
es solo temor de ver que en tu espejo
se reflejen los bordes de la muerte.